El desfile de Fernando Claro

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by Amaia León

No era su primer desfile en Madrid, pero sí en el marco de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. "Era el momento de hacerlo, y además nos lo han pedido y estamos encantados", nos cuenta Fernando Claro, el modisto sevillano que, hace 30 años, creó una firma de costura homónima que hoy viste a influencers españolas tan seguidas como Marta Lozano y Teresa Andrés, y actrices como Amaia Salamanca y Blanca Suárez. Desde hace diez años, Fernando comparte la dirección con su hija, Beatriz, y juntos han ideado esta colección de Otoño/invierno 2020-2021 bautizada como Más Amor.

"Pretendemos reivindicar más amor para un sociedad que está un poco atascada, necesitamos más cariño entre todos para que todo funcione un poquito más", explica Beatriz a HOLA.com mientras dan los últimos retoques a una propuesta en el que unos cuidados patrones que solo resultan de tres décadas de experiencia se sofistican con acabados de plena tendencia como las plumas, el neopreno o los bordados de abalorios. Y todo elaborado con un trabajo artesanal que dota de un valor especial a cada pieza. "Uno de los vestidos, por ejemplo, lleva 150 metros de cinta fruncida, a mano, para crear los volúmenes", explica Fernando. "Puede requerir dos semanas de trabajo y se presenta, en el desfile, en dos minutos. Pero merece la pena, claro".

Esta colección tan cargada de significado e historia, y también accesorios, se estructura en cuatro bloques, marcados por los looks así como por la música, que recorren las distintas etapas del amor. El primero, Alma, refleja la esencia de la casa Fernando Claro, con pedrería y cintas de colores bordadas sobre sobria tafeta negra. Sigue Razón, unas prendas en el que el patronaje, la razón detrás de la costura, se intuyen sobre siluetas de neopreno decoradas con ligeras plumas. La tercera parte es Gracia, entendida como "la elegancia de conceder el perdón", según nos cuenta Beatriz. Este concepto se traduce en delicadas georgette de seda, muselina y organza en tonos blanco, perla y marfil. Y para terminar, Quimera, que, con volúmenes extremos y tejidos brillantes, da rienda suelta a la ilusión, el deseo y la fantasía, imprescindibles en el amor pero también en la moda.